Guía laboral

Bajas y absentismo en hostelería: gestión sin sustos

Una baja en un equipo de ocho no es un trámite: es un turno descubierto esta noche. Cómo funciona la incapacidad temporal —quién paga qué y desde qué día—, qué cambió con los partes telemáticos, cómo medir el absentismo real de tu plantilla y cómo montar la cobertura para que el imprevisto no sea una crisis.

Redacción: Equipo editorial de Kokoro AI Revisión técnica: Operaciones y Personas Publicado: 20 de agosto de 2026 Última revisión: 20 de agosto de 2026 9 min de lectura

En una baja por enfermedad común, la prestación pública funciona por tramos: los 3 primeros días no tienen prestación (salvo que tu convenio la mejore), del día 4.º al 20.º se cobra el 60 % de la base reguladora —con el tramo del 4.º al 15.º a cargo de la empresa— y desde el 21.º, el 75 %. Desde abril de 2023, además, la persona trabajadora ya no está obligada a entregar el parte en papel: la comunicación entre el servicio de salud, el INSS y la empresa es telemática. Para un restaurante, la gestión tiene tres frentes: entender esos números (y lo que tu convenio añade), medir el absentismo real y tener montada la cobertura del turno antes de necesitarla.

La incapacidad temporal: quién paga qué y desde cuándo

El esquema de la prestación en contingencias comunes (enfermedad común y accidente no laboral), que es el caso masivo:

Días de bajaPrestación públicaQuién la abona
Días 1-3Sin prestación pública— (salvo mejora de convenio a cargo de la empresa)
Días 4-1560 % de la base reguladoraLa empresa
Días 16-2060 % de la base reguladoraLa Seguridad Social (pago delegado habitual)
Desde el día 2175 % de la base reguladoraLa Seguridad Social (pago delegado habitual)

Dos matices que cambian la cuenta real:

  • Tu convenio puede mejorar el esquema. Muchos convenios establecen complementos de IT — cubrir los tres primeros días, o completar la prestación hasta un porcentaje mayor del salario, a veces solo en ciertos supuestos (hospitalización, por ejemplo). Es uno de los apartados a leer con lápiz en tu convenio provincial: define directamente cuánto cuesta cada baja a la empresa.
  • El coste de la baja no es solo la prestación. Está también la cobertura del turno (las horas de quien sustituye), la merma de servicio si no se cubre, y las cotizaciones. La cuenta completa de una baja corta en un equipo pequeño sorprende a quien no la ha hecho.

Partes de baja: el papel ya no viaja

Desde abril de 2023, el circuito de los partes cambió: la persona trabajadora ya no está obligada a entregar a la empresa el parte en papel. El servicio público de salud emite los partes, la comunicación llega a la empresa por vía telemática a través del sistema INSS-empresa, y la persona queda liberada del papel de mensajera con el justificante.

Consecuencias operativas para el restaurante:

  • No exijas lo que la norma ya no exige. Reclamar «el papelito» como condición para gestionar la baja es un anacronismo que genera fricción sin base. Los datos llegan por el canal telemático; tu gestoría o tu sistema de nóminas los recibe.
  • Separa la comunicación administrativa de la operativa. Que el parte llegue solo por vía telemática no organiza tu servicio: sigue siendo razonable pactar (y comunicar como norma interna clara) que la persona avise al encargado en cuanto sepa que no vendrá — no para justificar la baja, que se justifica sola por su canal, sino para cubrir el turno.
  • Vigila los plazos de tu lado. La información telemática hay que procesarla en nómina y cotización correctamente; con gestoría, asegúrate de que el flujo de avisos entre vosotros funciona en días, no en semanas.

Ausencias injustificadas: otra cosa distinta

Conviene no meter en el mismo saco la baja médica y la ausencia sin justificar: son fenómenos distintos con tratamientos distintos.

  • La baja por IT es un derecho, con su procedimiento y su prestación. Se gestiona, se cubre y punto: la sospecha sistemática hacia las bajas envenena equipos y no sostiene ninguna decisión válida. Si hay indicios objetivos de fraude en un caso concreto, existen cauces (los servicios médicos competentes, el control de la mutua en su ámbito): úsalos, en lugar de la presión informal.
  • La ausencia injustificada es un incumplimiento, y su tratamiento es el régimen disciplinario del ALEH VI —que es la norma estatal del sector en materia disciplinaria—, aplicado con la gradación y el procedimiento que corresponda. La clave práctica es la constancia: fecha, turno afectado, ausencia de aviso y de justificación, comunicación a la persona. Sin ese registro, cualquier medida posterior nace coja.
Nota

Entre ambos extremos hay una zona operativa: el aviso tardío reiterado, el «no llego» de cada sábado. Suele ser síntoma antes que falta — de cuadrantes que se publican tarde, de partidos mal diseñados, de una persona quemada. El dato de asistencia por persona y por tipo de turno, mirado sin ira, distingue el problema disciplinario del problema de planificación.

Medir el absentismo: la tasa y sus lecturas

La métrica base es simple:

Tasa de absentismo = horas de ausencia ÷ horas teóricas de trabajo del periodo × 100

Las horas teóricas salen del cuadrante; las de ausencia, del cruce entre cuadrante y registro de jornada, clasificadas por causa. Y la clasificación es donde la métrica empieza a ser útil:

  • Por causa: IT, permisos retribuidos, ausencias injustificadas. Tres problemas distintos con tres respuestas distintas; una tasa agregada que las mezcla no dice nada accionable.
  • Por persona y por patrón: la distribución importa más que la media. Un 5 % repartido no se parece en nada a un 5 % concentrado en dos personas o en todos los sábados.
  • Por tipo de turno: si las ausencias se concentran en los cierres o en los partidos, el dato apunta al diseño del cuadrante, no a las personas.
  • En tendencia: contra el mismo periodo del año anterior en negocio estacional, como el resto de indicadores del área.

Con la tasa medida, su coste se calcula con el coste por hora efectiva de la guía del coste de personal: cada punto de absentismo son horas pagadas sin trabajar más horas de cobertura pagadas dos veces. Es de las cifras que más justifican inversión en prevención: mejor cuadrante, mejor clima, mejor onboarding.

Cubrir el turno: el protocolo antes que la crisis

La diferencia entre una baja gestionada y una noche caótica se decide antes de la baja. Las piezas de un protocolo de cobertura que funciona:

  1. Canal y hora de aviso claros. A quién se avisa (el encargado del turno, no «el grupo»), por qué vía y en cuanto se sepa. Norma interna escrita y conocida.
  2. Lista de cobertura por puesto. Quién puede cubrir cada posición (la polivalencia real del equipo, que conviene conocer y desarrollar), quién está de descanso y aceptaría voluntariamente un cambio, qué parciales tienen pacto de complementarias con margen — con sus reglas: las complementarias tienen topes y forma, y el cambio exprés no puede apoyarse en la distribución irregular, que exige preaviso.
  3. Prioridades de servicio decididas en frío. Si no hay cobertura, ¿qué se sacrifica? ¿Se cierra una sección, se simplifica carta, se reduce terraza? Decidirlo a las 19:45 con el comedor lleno garantiza la peor versión.
  4. Registro de lo que pasó. Quién cubrió, cuántas horas, con qué compensación: alimenta la bolsa de horas y evita que la generosidad de quien cubrió se olvide.
  5. Para ausencias largas, las figuras contractuales. Una IT de meses no se cubre a base de favores: el contrato de sustitución existe para eso — dimensiona con la guía de contratos en hostelería.

Qué debes recordar

  • IT por contingencias comunes: días 1-3 sin prestación pública (salvo mejora de convenio), días 4-20 al 60 % de la base (del 4.º al 15.º a cargo de la empresa), desde el 21.º al 75 %.
  • Muchos convenios de hostelería mejoran el esquema con complementos de IT: léelo en tu convenio provincial, porque define el coste real de cada baja.
  • Desde abril de 2023 el trabajador no está obligado a entregar el parte en papel: la comunicación es telemática entre el servicio de salud, el INSS y la empresa.
  • Baja médica y ausencia injustificada son cosas distintas: la primera se gestiona y se cubre; la segunda se documenta y se trata por el régimen disciplinario del ALEH VI.
  • Mide la tasa de absentismo (horas de ausencia ÷ horas teóricas) clasificada por causa, persona, patrón y tipo de turno: la media agregada no es accionable.
  • Ausencias concentradas en cierres y partidos apuntan al diseño del cuadrante antes que a las personas.
  • El protocolo de cobertura se monta antes de la baja: canal de aviso, lista de cobertura por puesto, prioridades de servicio decididas en frío y registro de quién cubrió qué.

Preguntas frecuentes

¿Quién paga la baja de un trabajador y desde qué día?

En contingencias comunes: los 3 primeros días no tienen prestación pública (salvo que el convenio los cubra como mejora); del día 4.º al 20.º la prestación es el 60 % de la base reguladora, corriendo del 4.º al 15.º a cargo de la empresa; desde el día 21.º sube al 75 %. A eso hay que sumarle lo que tu convenio provincial mejore —complementos de IT que cubren los primeros días o elevan el porcentaje— y el coste operativo de cubrir el turno, que ninguna tabla oficial recoge.

¿El trabajador tiene que traerme el parte de baja?

Ya no: desde abril de 2023 la persona trabajadora no está obligada a entregar el parte en papel a la empresa. Los partes los emite el servicio público de salud y la información llega a la empresa por el canal telemático INSS-empresa, normalmente procesada por tu gestoría o tu software de nóminas. Cosa distinta es el aviso operativo: es razonable establecer como norma interna que se avise al encargado en cuanto se sepa la ausencia — no para justificarla, sino para cubrir el turno.

¿Qué hago con un empleado que falta sin justificar?

Documentar y actuar por el cauce correcto: registrar la fecha, el turno afectado y la falta de aviso y justificación, comunicárselo a la persona y, si procede, aplicar el régimen disciplinario del ALEH VI —la norma estatal del sector en esta materia— con su gradación de faltas y sanciones y las garantías de procedimiento. Lo que no funciona es la reacción informal sin constancia: sin registro de los hechos, cualquier medida posterior es vulnerable. Y antes de escalar, mira el patrón: las ausencias concentradas en ciertos turnos a veces señalan al cuadrante.

¿Cómo se calcula la tasa de absentismo de mi plantilla?

Horas de ausencia divididas entre las horas teóricas de trabajo del periodo, por cien. Las horas teóricas salen del cuadrante; las ausencias, del cruce entre cuadrante y registro de jornada, clasificadas por causa (IT, permisos, injustificadas). El valor está en el desglose: por causa, por persona, por patrón temporal y por tipo de turno. Una tasa agregada del 5 % no dice nada; saber que se concentra en los cierres del fin de semana, sí — y suele cambiar la conversación de disciplinaria a organizativa.

¿Puedo obligar a alguien de descanso a venir a cubrir una baja?

El descanso semanal del art. 37.1 ET y el descanso de 12 horas entre jornadas del 34.3 no se tocan: la cobertura no puede construirse incumpliéndolos. Las vías reales son la voluntariedad (cambios de turno aceptados), las horas complementarias pactadas de los parciales dentro de sus topes, la redistribución del equipo presente con prioridades de servicio decididas de antemano y, para ausencias largas, el contrato de sustitución. Por eso el protocolo se monta en frío: la noche de la baja solo funciona lo que ya estaba previsto.

Fuentes oficiales consultadas

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BOEITSS

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